En este punto se hace necesario explicar el concepto de software libre.

En esta primera parte nos detendremos, por los motivos que más adelante se explica, en lo que el software libre NO ES, para luego, en una segunda parte buscar un concepto de software libre.

Software Libre.

Este concepto fue acuñado a finales de los años setenta, por  el desarrollador de software estadounidense Richard Stallman[1]. Esta denominación ha sido combatida, no así su contenido; sin embargo, creemos que es el nombre que mejor refleja la realidad de la que hablaremos.

Para saber a que se hace referencia al hablar de software libre, es necesario decir lo que NO ES. Esto debido a que en torno a cuestiones accidentales se han ido creando algunos mitos difundidos con bastante publicidad, los que pueden distraer la atención del lector llevándolo a conclusiones equivocadas sobre su realidad; en perjuicio de lo verdaderamente esencial: las libertades entregadas a los usuarios. Estos mitos son la gratuidad y las ventajas técnicas.

Software libre no es una cuestión de costo o pago asociado.

Desde su nacimiento ha existido la errada creencia que el software libre es o debe ser gratis. Esto por dos motivos:
En inglés, para software libre se utiliza la expresión Free software, la que puede tener dos significados literales, software libre y software gratis. Este doble significado, afortunadamente, no lo tiene el término en español software libre; y,
El software libre se ofrece, generalmente, al usuario a muy bajo costo o completamente gratis.

Sin embargo, la gratuidad puede o no estar presente; más aún, el software libre pagado existe, y es tan libre como el gratis; además, muchas personas y empresas lucran con el software libre.[2]

Por otro lado, tampoco todo software gratis es software libre, ya que existe una gran cantidad de software privativo que como mecanismo de promoción y distribución utiliza la gratuidad, lo que se denomina freeware[3].

Software libre no es una cuestión técnica.

Motivado tanto por las ventajas del sistema de desarrollo Open Source[4], como por la asociación que se hace del software libre al sistema operativo GNU/Linux[5], se tiene la errada creencia que lo determinante al hablar de software libre está en sus aspectos técnicos y de desarrollo.

Eric S. Raymond[6] explica en su ensayo La Catedral y el Bazar[*] la manera en que funciona el sistema de desarrollo Open Source estableciendo sus virtudes, las que giran en torno a la detección y depuración de errores en tiempos y costos impensados para los desarrollado tradicional, convirtiendo al desarrollo abierto en un modelo de eficiencia. El fundamento de lo anterior radica en un hecho simple: la cantidad de personas que están trabajando y analizando el código del programa[7].

El software libre no está restringido a una plataforma determinada, en todas las plataformas existentes en la actualidad se han desarrollado muchas aplicaciones de software libres, además GNU/Linux no es el único sistema operativo completamente libre, ya que existe, por ejemplo, toda la familia BSD[8].

Tampoco es un requisito para dar a un software el carácter de libre el que su creador ocupe el sistema de desarrollo Open Source, ya que dicho creador tiene la posibilidad de prestar o no oído a las sugerencias y mejoras elaboradas por los usuarios.

Notas:

[1]A  Richard Stallman se le considera el padre del software libre, ya que junto con crear el nombre ha hecho grandes aportes a él, tanto dentro como fuera del mundo de la programación. Como programador dirigió y escribió gran parte del proyecto GNU, sistema operativo casi completo que al agregarle el núcleo Linux, creado por el programador finés Linus Torbalds, se transformó en GNU/Linux o simplemente Linux (como es popularmente conocido) consagrándose como el primer sistema operativo libre completamente operable. Fuera del ámbito de la programación Stallman es el principal promotor del software libre, creó la Free Software Foundation y la licencia GPL, la que es usada en la mayoría del software libre existente en la actualidad, y sin la cual el software libre no existiría o no tendría la potencia que tiene hoy.

[2]Tanto es así que el propio Richard Stallman vivió algunos años del producto de la venta de copias de GNU.

[3]Ejemplos de este tipo de software son: Real Player, Internet Explorer, Safari Web Browser, Opera Browser, etc.

[4]Más adelante nos detendremos en la diferencia entre los conceptos Open Source y y software libre, sin embargo adelantaremos que en el presente trabajo hemos decidido reservar el término Open Source, para referirnos  al sistema de desarrollo promovido por la Open Source Initiative (OSI), ya que pese a ser un elemento presente desde el principio en el software libre, es  la OSI la que  lo sistematizó y logró interesar a la industria en las ventajas de éste.

[5]GNU/Linux o simplemente Linux es el primer sistema operativo completamente libre, fruto de la unión del Kernel Linux creado por Linus Torvalds  y los demás componentes del sistema GNU de Richard Stallman y la Free Software Foundation. La popularidad que ha adquirido dicho sistema lleva a mucha gente a pensar (erradamente) que software libre solamente existe dentro de él.

[6]Eric S. Raymond, cofundador de la Open Source Initiative, quién ha destacado en la promoción y difusión del software libre, principalmente a través de sus publicaciones, dentro de las cuales la de mayor importancia es “The Catedral and the Bazar”-La Catedral y el Bazar- donde explica el modelo de gestión y desarrollo de un proyecto de software libre, comparándolo a un bazar, en oposición al modelo de desarrollo del software privativo al que compara con una catedral. Dicho escrito marca un punto de inflexión en la historia del software libre, ya que capta la atención del mundo empresarial, en lo que culmina con la liberación del código del navegador Mozilla Firefox, lo que da inicio al acercamiento de la gran industria tecnológica al software libre.

[7]Incluso Stallman aprecia la existencia de esta ventaja en el desarrollo de software libre, “Cuando publiqué GNU-Emacs por primera vez —la primera parte del sistema GNU que la gente de verdad quería usar— y cuando empezó a tener usuarios, pasado un tiempo, recibí un mensaje que decía, «creo que he visto un fallo en el código fuente, y aquí esta el remedio». Y recibí otro mensaje, «aquí tienes código para añadir una característica nueva». Y otro remedio para un fallo. Y otra característica nueva. Y otra, y otra, y otra, hasta que me empezaron a llover tan rápido que sólo hacer uso de toda esta ayuda que estaba recibiendo suponía mucho trabajo. Microsoft no tiene estos problemas. [Risas del público]” Stallman, Richard, Transcripción de una conferencia en la New York City University, el 29 de mayo del 2001, “Software Libre para una Sociedad Libre” p. 147.

[8]”BSD son las siglas de «Berkeley Software Distribution». Así se llamó a las distribuciones de código fuente que se hicieron en la Universidad de Berkeley en California y que en origen eran extensiones del sistema operativo UNIX de AT&T Research..” Lehey, Greg “¿Qué es BSD?”, Traducción de Baz, José Ramón y Carrasco, José Vicente

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Thomas Vinje y Jonathan Zuck en la BCN (Biblioteca del Congreso Nacional)

Ayer Miércoles 18 de Junio ’08 tuve la suerte de ser invitado por el profesor guía de mi memoria a asistir a una charla/mesa redonda en la Biblioteca del Congreso Nacional, la que tenía como principales expositores a dos de las más importantes autoridades a nivel global en temas de interoperabilidad, defensa de la propiedad intelectual, estándares abiertos y mercado de software. Por un lado el señor Jonathan Zuck y por el otro, el abogado y profesor Thomas Vinje.

Para darles una idea rápida sobre la postura de cada uno diremos que el abogado Thomas Vinje participó en los famosos juicios contra Microsoft en Europa por sus productos Windows Media Player e Internet Explorer, juicios en los que la compañía salió derrotada. Por su parte el señor Jonathan Zuck preside una organización de empresas de software en EEUU (Association for Competitive Technology) y es un importante orador a favor de la protección del software mediante patentes, y otros mecanismos.

Las charlas partieron con una breve introducción del Senador Guillermo Vásquez quién deslizó una gran noticia: en la comisión del Senado el proyecto de ley que modifica la ley de propiedad intelectual mantiene la redacción del nuevo artículo 8º, que traía desde el Primer Trámite Constitucional. Lo que a mi parecer es una excelente noticia para el mundo del software libre y los usuarios de software en general. (Pronto les hablaré de ello).

Luego, tanto en la charla como en la mesa redonda, el abogado Vinje defendió y propuso como principios necesario para la existencia de un mercado sano de software:

1.- Una “adecuada” protección a la propiedad intelectual y

2.- La interoperabilidad y como elementos necesarios, entre otros, para que dicha interoperabilidad exista: a) el uso de estándares abiertos (en lo posible obligatorio para la autoridad y bajo criterios señalados por ésta); b) una legislación que permita la ingeniería inversa (bajo principios similares a los del fair use estadounidense).

Por su parte, Jonathan Zuck planteó que la interoperabilidad existe porque a los “grandes” sus clientes les “exigen” que interoperen con los “pequeños”, o sea casi por generación espontánea; además que los estándares no deben ser exigidos por la autoridad, sino que se deben crear como estándares “de facto”, para él este mecanismo es mucho más eficiente; además defendió un argumento (a mi gusto el más falaz de todos) sobre “el tipo de competencia que queremos” el que dice más o menos así: “Si permitimos y fomentamos los estándares abiertos y la ingeniería inversa, todo se estandariza y se unifica a tal nivel que significaría una tranca a la innovación, por lo que la competencia no se daría por el mejor producto, ya que todos serían iguales, sino simplemente, por el precio. Situación que por efecto de las economías de escala termina sacando a los pequeños del mercado -ellos no pueden entrar a una competencia de precios-”
Olvida que si hablamos de estandarización de formatos e ingeniería inversa restringida a lo necesario para lograr la interoperabilidad, no estamos estandarizando las aplicaciones en sí, ya que cada desarrollador podrá mejorar su aplicación en TODOS los otros aspectos que no tienen que ver con los formatos. Además, no debemos olvidar que el costo de la licencia es el más importante, pero no el único aspecto que influye en el TCO.

Cabe mencionar que asistió un representante del Gobierno, (del ministerio de Economía) que nos explicó el norte que sigue nuestro Gobierno. Dichos criterios van en la misma senda que lo consagrado en normas como el Decreto 81. De tal forma que es mucho más cercano a lo planteado por el abogado Vinje. Esperemos que no aparezca un nuevo Ferreiro.

En resumen, fue una gran experiencia. Para mi lo más grato fue escuchar de la boca de alguien como Thomas Vinje conclusiones muy similares a las plasmadas en mi memoria. Y sin duda, confirmar que nuestra autoridad tiene plena conciencia de los alcances de esta discusión.

p.d. disculpa a la gente del Planeta ubuntu-cl por el off-toppic, pero seguro que esto les interesa.