Siguiendo con Software Libre: Concepto y Mercado, ahora nos toca señalar lo que entenderemos por software privativo.

Software Privativo.

Por oposición al concepto de software libre propuesto, podemos decir que software privativo es todo aquel software que priva a cualquier persona de las libertades de ejecutar, distribuir, estudiar, modificar y publicar dichas modificaciones. Lo determinante en esta definición es el hecho que las licencias privativas restringen de manera total o parcial las libertades de los usuarios del software.

Otras denominaciones no dan cuenta de esto, incluso llevan al error, ya que distraen de lo que realmente diferencia al software libre del software privativo. Algunos ejemplos son:

a) Software Propietario: Este nombre evoca la idea que sólo el software privativo tiene dueño, en el sentido que solamente el desarrollador del software privativo estaría amparado por el derecho de autor, pero esto no es así, ya que tanto el desarrollador de uno como de otro se encuentran amparados por  el estatuto dominical propio de la propiedad intelectual. Muy diferente es el tema de la manera que dicho creador autoriza la utilización de su obra, donde, como hemos dicho, tenemos que estar a lo señalado en el contrato de licencia.

b) Software Comercial: Este nombre entraña la idea que solamente el software privativo tiene potencial empresarial. Pero, como veremos, el software libre mantiene una industria que mueve gran cantidad de dinero, por lo que su potencial comercial es innegable. Debido a esta denominación muchas personas confunden el software libre con voluntariado, idea que no puede estar más alejada de la realidad, así por ejemplo, varias de las distribuciones más importantes de GNU/Linux son desarrolladas y mantenidas por grandes empresas[1], con un afán y vocación evidentemente comercial.

Notas:

[1] Por ejemplo, Ubuntu es propiedad de Canonical; SUSE Enterprise Linux es propiedad de Novell; Red Hat Enterprise Linux es propiedad de la empresa Red Hat

Software Libre es una cuestión de libertad y por lo tanto jurídica.

¿Qué es lo que determina que un producto sea software libre? La respuesta no es otra que las facultades que el desarrollador de dicho producto entrega a sus usuarios a través del contrato de licencia[1].

Las libertades básicas que toda licencia libre debe contemplar son:[2]
Libertad 0: la libertad para ejecutar el programa sea cual sea su propósito.
Libertad 1: la libertad para estudiar el funcionamiento del programa y adaptarlo a tus necesidades -el acceso al código fuente es condición indispensable para esto.
Libertad 2: La libertad para redistribuir copias y ayudar así a tu vecino.
Libertad 3: La libertad para mejorar el programa y luego publicarlo para el bien de toda la comunidad -el acceso al código fuente es condición indispensable para esto.

En cuanto a la Libertad 0, también llamada Libertad de Ejecución, parecería innecesaria por obvia. Sin embargo, es en su parte final donde adquiere su verdadero sentido, pues es común dentro de los desarrolladores de software privativo limitar los posibles usos que se le darán al programa, prohibiendo, por ejemplo, el uso empresarial, militar, político, etc., o exigiendo la contratación de otra licencia para dar al software dichos usos. En definitiva, con la libertad de ejecución del software libre se asegura a los usuarios la facultad de utilizar el software para cualquier fin, sin necesidad de autorización de nadie.

La Libertad 1, también recibe el nombre de Libertad de Estudiar y Modificar, esta libertad está compuesta de dos facultades: estudiar y modificar el software y, supone una condición previa: el acceso al código fuente.

La facultad de estudiar tiene como premisa que todo usuario debe tener la posibilidad de conocer la manera en que opera el software que ocupa en su computador. De no ser así, nos encontramos con que las herramientas que manejan uno de nuestros bienes más preciados, nuestra información, operan de una manera desconocida para nosotros, con todos los peligros que ello puede llegar a presentar[3].

Por ello, el software libre entrega al usuario la facultad de conocer la manera en que dichas herramientas operan y, en caso de no contar con los conocimientos necesarios para hacerlo, contratar a cualquiera que los tenga, para que estudie y se asegure que el software que usamos cumple con todos nuestros requerimientos, necesidades y no tiene funciones oscuras o no deseadas.

En cuanto a la facultad de modificar, esta entrega al usuario la posibilidad de adaptar el software a sus necesidades concretas. Una vez más, esta facultad la puede ejercer el usuario por sí o encargar a otra persona que lo haga. Las posibilidades que esta libertad entrega a los usuarios son infinitas, por ejemplo: la traducción; modificación de elementos visuales; la modificación del comportamiento de software para hacerlo accesible a personas con alguna discapacidad.

Como ya se ha adelantado, para hacer uso de ambas facultades, debe cumplirse con una condición previa: esta es tener acceso al código fuente. Este acceso puede ser mediante la entrega del código conjuntamente con el software; colocando el código a disposición del usuario, por ejemplo: en línea; a vuelta de correo, previa solicitud; o, en definitiva, de cualquier manera que no resulte en una traba para dicho usuario[4].

La Libertad 2, también llamada Libertad de Distribución, consiste en la facultad que se entrega al usuario de distribuir copias del software, gratuitas o pagadas. Esta libertad se justifica en el hecho de que toda persona tiene el impulso natural de compartir lo que le ha sido útil, a lo menos, con su círculo más cercano. Esta conducta tan natural y deseable en el ser humano es prohibida por ciertas licencias de software privativo[5]. Además de restringir la facultad de compartir con otras personas, la mayoría de las licencias de software privativo restringen la posibilidad de instalar el software en diversos equipos.

La Libertad 3 o Libertad de Publicar, entrega al usuario que ha modificado el software (Libertad 1) la facultad de compartir con la comunidad el software mejorado. Esta es la conclusión natural de las tres libertades anteriores ya que si el software se puede utilizar, estudiar, modificar y distribuir, es de toda lógica que el software modificado y mejorado pueda ser publicado y de esta manera puesto a disposición de la comunidad, donde la idea es que el  proceso vuelva a repetirse.

Con el mecanismo antes señalado el software evoluciona de la misma manera que lo hace la ciencia. Para el mundo del software libre el conocimiento es algo que pertenece a todos; y todos, en la medida de sus facultades y condiciones pueden hacer uso de él.

Los anteriores son los elementos esenciales del software libre. A partir de ellos podemos elaborar una definición propia: software libre es todo sistema, aplicación, formato, y en general todo software cuyo código fuente esté a disposición de cualquier persona, a fin de asegurar a dicha persona, las libertades de ejecutar, distribuir, estudiar, modificar, y publicar dichas modificaciones.

Notas:

[1]Del contrato de licencia hablaremos más adelante.

[2]Stallman, Richard, “Software Libre para una Sociedad Libre”, op. cit. p. 45.

[3]La libertad 1 permite por ejemplo, detectar la existencia de “Backdoors” o “Puertas Traseras” o sea, un mecanismo oculto mediante el cual los conocedores del secreto pueden forzar la entrada al sistema y tener acceso e incluso manipular los datos a su antojo. Federico Heinz relata el caso de la “Puerta Trasera” de Interbase, en “Razones por las que el Estado debe usar Software Libre”.

[4]“Debe proporcionarse las fuentes, directa o indirectamente, pero siempre de forma fácil y asequible.”  Nonius Jorge, “Introducción a las Licencias de Software Libre” p.27

[5]Sobre la restricción a la tendencia natural a compartir:  Stallman, Richard “Software Libre para una Sociedad Libre” op. cit. p.172 y ss.

En este punto se hace necesario explicar el concepto de software libre.

En esta primera parte nos detendremos, por los motivos que más adelante se explica, en lo que el software libre NO ES, para luego, en una segunda parte buscar un concepto de software libre.

Software Libre.

Este concepto fue acuñado a finales de los años setenta, por  el desarrollador de software estadounidense Richard Stallman[1]. Esta denominación ha sido combatida, no así su contenido; sin embargo, creemos que es el nombre que mejor refleja la realidad de la que hablaremos.

Para saber a que se hace referencia al hablar de software libre, es necesario decir lo que NO ES. Esto debido a que en torno a cuestiones accidentales se han ido creando algunos mitos difundidos con bastante publicidad, los que pueden distraer la atención del lector llevándolo a conclusiones equivocadas sobre su realidad; en perjuicio de lo verdaderamente esencial: las libertades entregadas a los usuarios. Estos mitos son la gratuidad y las ventajas técnicas.

Software libre no es una cuestión de costo o pago asociado.

Desde su nacimiento ha existido la errada creencia que el software libre es o debe ser gratis. Esto por dos motivos:
En inglés, para software libre se utiliza la expresión Free software, la que puede tener dos significados literales, software libre y software gratis. Este doble significado, afortunadamente, no lo tiene el término en español software libre; y,
El software libre se ofrece, generalmente, al usuario a muy bajo costo o completamente gratis.

Sin embargo, la gratuidad puede o no estar presente; más aún, el software libre pagado existe, y es tan libre como el gratis; además, muchas personas y empresas lucran con el software libre.[2]

Por otro lado, tampoco todo software gratis es software libre, ya que existe una gran cantidad de software privativo que como mecanismo de promoción y distribución utiliza la gratuidad, lo que se denomina freeware[3].

Software libre no es una cuestión técnica.

Motivado tanto por las ventajas del sistema de desarrollo Open Source[4], como por la asociación que se hace del software libre al sistema operativo GNU/Linux[5], se tiene la errada creencia que lo determinante al hablar de software libre está en sus aspectos técnicos y de desarrollo.

Eric S. Raymond[6] explica en su ensayo La Catedral y el Bazar[*] la manera en que funciona el sistema de desarrollo Open Source estableciendo sus virtudes, las que giran en torno a la detección y depuración de errores en tiempos y costos impensados para los desarrollado tradicional, convirtiendo al desarrollo abierto en un modelo de eficiencia. El fundamento de lo anterior radica en un hecho simple: la cantidad de personas que están trabajando y analizando el código del programa[7].

El software libre no está restringido a una plataforma determinada, en todas las plataformas existentes en la actualidad se han desarrollado muchas aplicaciones de software libres, además GNU/Linux no es el único sistema operativo completamente libre, ya que existe, por ejemplo, toda la familia BSD[8].

Tampoco es un requisito para dar a un software el carácter de libre el que su creador ocupe el sistema de desarrollo Open Source, ya que dicho creador tiene la posibilidad de prestar o no oído a las sugerencias y mejoras elaboradas por los usuarios.

Notas:

[1]A  Richard Stallman se le considera el padre del software libre, ya que junto con crear el nombre ha hecho grandes aportes a él, tanto dentro como fuera del mundo de la programación. Como programador dirigió y escribió gran parte del proyecto GNU, sistema operativo casi completo que al agregarle el núcleo Linux, creado por el programador finés Linus Torbalds, se transformó en GNU/Linux o simplemente Linux (como es popularmente conocido) consagrándose como el primer sistema operativo libre completamente operable. Fuera del ámbito de la programación Stallman es el principal promotor del software libre, creó la Free Software Foundation y la licencia GPL, la que es usada en la mayoría del software libre existente en la actualidad, y sin la cual el software libre no existiría o no tendría la potencia que tiene hoy.

[2]Tanto es así que el propio Richard Stallman vivió algunos años del producto de la venta de copias de GNU.

[3]Ejemplos de este tipo de software son: Real Player, Internet Explorer, Safari Web Browser, Opera Browser, etc.

[4]Más adelante nos detendremos en la diferencia entre los conceptos Open Source y y software libre, sin embargo adelantaremos que en el presente trabajo hemos decidido reservar el término Open Source, para referirnos  al sistema de desarrollo promovido por la Open Source Initiative (OSI), ya que pese a ser un elemento presente desde el principio en el software libre, es  la OSI la que  lo sistematizó y logró interesar a la industria en las ventajas de éste.

[5]GNU/Linux o simplemente Linux es el primer sistema operativo completamente libre, fruto de la unión del Kernel Linux creado por Linus Torvalds  y los demás componentes del sistema GNU de Richard Stallman y la Free Software Foundation. La popularidad que ha adquirido dicho sistema lleva a mucha gente a pensar (erradamente) que software libre solamente existe dentro de él.

[6]Eric S. Raymond, cofundador de la Open Source Initiative, quién ha destacado en la promoción y difusión del software libre, principalmente a través de sus publicaciones, dentro de las cuales la de mayor importancia es “The Catedral and the Bazar”-La Catedral y el Bazar- donde explica el modelo de gestión y desarrollo de un proyecto de software libre, comparándolo a un bazar, en oposición al modelo de desarrollo del software privativo al que compara con una catedral. Dicho escrito marca un punto de inflexión en la historia del software libre, ya que capta la atención del mundo empresarial, en lo que culmina con la liberación del código del navegador Mozilla Firefox, lo que da inicio al acercamiento de la gran industria tecnológica al software libre.

[7]Incluso Stallman aprecia la existencia de esta ventaja en el desarrollo de software libre, “Cuando publiqué GNU-Emacs por primera vez —la primera parte del sistema GNU que la gente de verdad quería usar— y cuando empezó a tener usuarios, pasado un tiempo, recibí un mensaje que decía, «creo que he visto un fallo en el código fuente, y aquí esta el remedio». Y recibí otro mensaje, «aquí tienes código para añadir una característica nueva». Y otro remedio para un fallo. Y otra característica nueva. Y otra, y otra, y otra, hasta que me empezaron a llover tan rápido que sólo hacer uso de toda esta ayuda que estaba recibiendo suponía mucho trabajo. Microsoft no tiene estos problemas. [Risas del público]” Stallman, Richard, Transcripción de una conferencia en la New York City University, el 29 de mayo del 2001, “Software Libre para una Sociedad Libre” p. 147.

[8]”BSD son las siglas de «Berkeley Software Distribution». Así se llamó a las distribuciones de código fuente que se hicieron en la Universidad de Berkeley en California y que en origen eran extensiones del sistema operativo UNIX de AT&T Research..” Lehey, Greg “¿Qué es BSD?”, Traducción de Baz, José Ramón y Carrasco, José Vicente

Continuando con el traspaso del trabajo de mi memoria al blog, vamos con la segunda parte:

2.-El Problema del Lenguaje y el Código Fuente.

Otro concepto que es necesario aclarar, es el de “código fuente”. Sin embargo, antes de explicar lo que es el código fuente, y para entender su importancia, debemos aclarar el problema del lenguaje.

Las computadoras al ser máquinas que manejan información necesitan de un lenguaje. Teniendo en consideración que los circuitos de la máquina responden de manera simple y natural solamente a dos estímulos, esto es, la existencia o ausencia de voltaje, su lenguaje óptimo es uno binario. Esto significa que las letras, números, signos de puntuación y otros caracteres son sustituidos  por números de ocho dígitos, formados por la combinación de dos valores: ceros y unos que  se usan como abstracción de la presencia y ausencia de voltaje[1]. Existen varios lenguajes de máquina, pero el más utilizado es el lenguaje ASCII[2] y sus variantes.

Si el software es un conjunto de instrucciones para el computador, dichas instrucciones deben  estar escritas en lenguaje de máquina para que éste las entienda, pero, debido a la complejidad de dicho lenguaje (visualmente sólo se aprecian grupos de ceros y unos), trabajar con él es prácticamente imposible para el operador humano. Pese a lo anterior, en los primeros tiempos la interacción entre el computador y el operador  se hacía en lenguaje máquina, lo que acarreaba grandes problemas, y restringía de manera notable el campo de, la entonces incipiente, tecnología de la información. Este problema vino a ser solucionado con la invención de los compiladores.

Los compiladores son programas o herramientas encargadas de compilar. Un compilador toma un texto (código fuente) escrito en un lenguaje de alto nivel y lo traduce a un lenguaje comprensible por las computadoras (código objeto)[*].

La existencia de los compiladores permite a los programadores escribir sus programas en un lenguaje fácilmente comprensible para ellos y otras personas, lo que agiliza su trabajo y permite la rápida revisión en caso de errores, salvando todas las dificultades que el lenguaje máquina significa. Ese lenguaje se denomina lenguaje de programación de alto nivel[3].

El software antes de ser compilado, es decir cuando todavía se encuentra en lenguaje de programación, se denomina código fuente[*]. Teniendo acceso a éste, una persona con los conocimientos necesarios, puede  determinar el funcionamiento e incluso introducir modificaciones al software.

[1]La explicación del funcionamiento del lenguaje máquina escapa al objeto de este trabajo, pero, creemos que es necesario demostrar su complejidad, por lo que nos valdremos de un ejemplo, la palabra ANA en ASCII es 01000001 01001110 01000001.

[2]Sigla en inglés de “American Standar Code for Information Interchange” -Código Americano Estandarizado para el Intercambio de Información-. En estricto sentido el lenguaje ASCII consta de solamente 7 dígitos o bits, pero existen complementos que agregan un octavo dígito o bit con la finalidad introducir acentos y caracteres inexistentes en el idioma inglés, como por ejemplo el ISO-8859-1 que posee caracteres apropiados para el español, portugués, francés, danés y otras lenguas latinas

[3]Según el Diccionario Informático Alegsa, lenguaje de programación de alto nivel es un “tipo de lenguajes de programación que permite al programador escribir programas (algoritmos) que son más o menos independientes de un tipo particular de computadora (del hardware). Estos lenguajes son considerados de alto nivel porque son más parecidos al lenguaje natural humano y más lejanos al lenguaje de las máquinas.”

Con esta entrada iniciaré el proceso de traspasar y traducir el contenido de mi memoria a mi blog.

Hablo de traspasar y traducir porque escribir una memoria es muy diferente a escribir un blog, pese a que considero que no soy muy bueno en ninguna de las dos cosas, creo que se me da mejor hacerlo en un blog.

Antes de comenzar creo que debo aclarar ciertas cosas:

¿Por qué publicarlo?

Bueno, en el último tiempo el Software Libre se ha puesto de moda, ya no solamente dentro del mundo informático y de los “computines” sino que se ha abierto y ha aparecido en la discusión del “público general”. Para mostrar lo anterior es suficiente con fijarse en todo lo que ha sucedido con el “acuerdo Chile-MS”, la tan aporreada Ley de propiedad intelectual, etc. Todo el mundo cree tener claro, para bien o para mal lo “angelical” que es el Software Libre y lo “demoníaco” que es el Software Privativo. Pero me he topado, y no pocas veces, con muchas ideas incompletas, espacios grises, e incluso ignorancia de parte de personas que se supone que deben tener todos estos conceptos claros.

¿Qué busco?

Primero caracterizar al Software Libre y a su mercado desde un punto de vista jurídico.

Dar una idea sobre las ventajas que el Software Libre representa para la sociedad.

Hacer notar algunos aspectos de relevancia jurídica dónde se puede trabajar a fin de ayudar al fomento y difusión del Software Libre, o simplemente crear las condiciones del mercado necesarias para que las soluciones con licencias libres puedan competir de igual a igual con las soluciones privativas.

Mi intención es que personas ajenas al “mundo del software” puedan entender el fenómeno complejo y más o menos (según como se mire) revolucionario del Software Libre.

¿Por qué no poner un enlace con la memoria de una sola vez y ahorrarse el editar todo para el blog?

Porque la memoria como género creo que me limitó en muchos aspectos, por ejemplo, muchas definiciones tienen sus versiones más depuradas en wikipedia y dicha fuente no la pude usar en la memoria, por lo que me vi obligado a usar fuentes de diccionarios informáticos con definiciones de menor calidad.

Además entregar el contenido por etapas puede que de lugar a una sana discusión y ayude a madurar ciertos puntos.

Trataré de ser lo más riguroso posible con el tema de las fuentes.

Desde ya pido disculpas a la gente con conocimiento técnicos por alguna falta de precisión, pero repito que esto no pretende ser un tratado técnico sobre la materia.

Bueno, sin “dar más la lata” comencemos:


Precisiones Conceptuales

La realidad jurídica se construye a través del lenguaje, por ello, cada vez que el Derecho pretende regular una realidad lo primero que debe hacer es empaparse del lenguaje utilizado por los actores de dicha realidad; de lo contrario, cualquier intento de regulación resultará ocioso, ya que al presentarse como algo ajeno, no logrará penetrar en los usos y costumbres que dichos agentes se han impuesto[1] Por ello, y a objeto de lograr una total compresión del tema es necesario aclarar algunos conceptos fundamentales.

a) Componentes de un sistema informático. Hardware y software.
Una analogía común para explicar los componentes de un sistema informático es compararlo con un libro, donde el hardware son las hojas, tapas, pegamento, tinta, etc. O sea, todos los elementos tangibles o materiales del mismo. Mientras el software no es otra cosa que las ideas plasmadas o escritas en el libro, las que son intangibles.

El hardware es definido por el diccionario de la Real Academia Española (RAE) como el “conjunto de los componentes que integran la parte material de una computadora”[*]. De tal manera que el hardware está compuesto por todo elemento material o tangible del sistema, como por ejemplo: cables, monitores, placas de vídeo, procesadores, discos duros, cd roms, pendrives, etc.
En cuanto al software el mismo diccionario lo define como: “Conjunto de programas, instrucciones y reglas informáticas para ejecutar ciertas tareas en una computadora”[*]. Nuestro derecho positivo, a fin de hacer al software objeto de la protección propias del intelecto humano, le da la denominación de “programa computacional”, entendiendo por tal: “un conjunto de instrucciones para ser usadas directas o indirectamente en un computador a fin de efectuar u obtener un determinado proceso o resultado, contenidas en un cassette, diskette, cinta magnética, u otro soporte material.”[2] Como podemos apreciar, tanto la definición del diccionario de la RAE, como la de nuestro derecho positivo se refieren al software como el elemento intangible del sistema informático.

Finalmente, con un afán meramente práctico o de orden, en el presente trabajo hemos decidido clasificar el software en:

  • Software de Sistema: Es aquel que tiene como función hacer operar y administrar el hardware. Dentro del software de sistema podemos encontrar: sistemas operativos, drivers o controladores de hardware, sistemas de ventanas, entornos de escritorio, etc.
  • Aplicaciones o Programas: Es aquel software que tiene como función permitir a los usuarios desarrollar todo tipo de tareas o actividades. Ejemplos de aplicaciones son las herramientas ofimáticas, navegadores web, videojuegos, herramientas de mensajería, software de seguridad, etc.
  • Formatos: Es todo mecanismo de codificación y almacenamiento de información digital. Existen muchos ejemplos de formatos digitales, sin embargo, entre los más comunes podemos encontrar:.pdf, .mp3, .avi, .mp4, .ogg, .doc, .odt, .jpg, etc.

[1]Tanto es así que el artículo 21 del Código Civil establece que “Las palabras técnicas de toda ciencia o arte se entenderán en el sentido que les den los que profesan la misma ciencia o arte, a menos que aparezca claramente que se han tomado en sentido diverso”.
[2]Ley Nº17.336 Sobre Propiedad Intelectual, artículo 5º, letra t).